Saturday, March 24, 2007

juegos de otoño


Isla Quiriquina, octubre 1973

BLANCAS: Danilo González, Alcalde de Lota
NEGRAS: Floridor Pérez, Profesor rural de Mortandad
1. P4R P3AD
2. P4D P4D
3. CD3A PXP
4. CXP A4A
5. C3C A3C
6. C3A C2D
7. ........

Mientras reflexionaba su séptima jugada un cabo gritó su nombre desde la guardia. —¡Voy!— dijo pasándome el pequeño ajedrez magnético. Como no regresó en un plazo prudente anoté, en broma: Abandona.
Solo cuando el diario EL SUR la semana siguiente publicó en grandes letras la noticia de su fusilamiento en el Estadio Regional de Concepción comprendí toda la magnitud de su abandono. Se había formado en las minas el carbón, pero no fue el peón oscuro que parecía condenado a ser, y habrá muerto con señoríos de rey en su enroque.

Años después le cuento a un poeta. Solo dice:
¿y si te hubieran tocado las blancas?

Thursday, March 15, 2007

Soy



Como todas las personas

Adentro de jaulas

ví.

Otros me escucharon palabras de otros

el mundo giraba piedra lanzada

junto a otras piedras como estrellas

como nosotros encerrados en universos rotos

Leí una rosa hasta pulverizarme los ojos

perfumé mis tintas

hasta hoy en que la revolución no es

y soy.


(Roberto García Otero)
Me quedé pegada en la rosaleda del parque por la paz, el domingo pasado, 36 rosales, 36 mujeres, y al centro una fuente y al fondo, sobre los azulejos: todas íbamos a ser reinas

Wednesday, March 07, 2007

Vamos, mujer


“¡Mujeres del mundo: uníos!”, (Teresa Calderón)
Arriba mujeres del mundo, la buena niña y la buena para el leseo, las hermanitas de los pobres y amiguitas de los ricos, la galla chora y la mosca muerta, la galla hueca y el medio pollo, la cabra lesa y la cabra chica metida a grande, canchera la cabra
Y la que volvió al redil, la que se echa una canita al aire, la que cayó en cana o al litro
Y la caída del catre, las penélopes, matas haris y juanas de arco,
La que tiene las hechas y las sospechas, la que se mete a monja o en camisas de once varas
La mina loca, la mina rica, pedazo de mina
La que no tenga perro que le ladre y la que "tenga un bacán que la acamale"
Arriba las mujeres del mundo, la comadre que saca los choros del canasto, los pies del plato
Y las castañas con la mano del gato
Las damas de blanco azul y rojo, las de morado, las damas juanas y damiselas
Todas las damas y las nunca tanto
La liviana de cascos y la pesada de sangre
La tonta que se pasó de viva y la tonta morales
La que se hace la tonta si le conviene
La que no sabe nada de nada
Y esa que se las sabe por libro
La madre del año arriba, madre hay una sola
Y las que se salieron de madre
Arriba mujeres del mundo: la cabra que canta pidiendo limosna, la que como le cantan baila
Y la que no cantó ni en la parrilla
Arriba todas las que tengan vela en este entierro
La que pasa la lista y la que se pasa de lista
La aparecida y la desaparecida
La que se ríe en la filaY la que ríe último ríe mejor:
La natasha la eliana la pía la paz la anamaría la lila la angelina y la cristina
La que anda revolviendo el gallinero
La que pasa pellejerías y la que no arriesga el pellejo
La dejada por el tren o por la mano de Dios.
Que se alcen las mujeres con valor
Las pierdeteuna y las que se las ha perdido todas
La percanta que se pasa para la punta
Y esa que apuntan con los fusiles.

“Las Mujeres de mi Generación”, fragmento (Luis Sepúlveda)
Minifalderas en flor de los setenta, las mujeres de mi generación no ocultaron ni las sombras de sus muslos que fueron los de Tania
Erotizando con el mayor de los calibres los caminos duros de la cita con la muerte
Porque las mujeres de mi generación bebieron con ganas del vino de los vivos
Acudieron a todas las llamadas y fueron dignidad en la derrota
En los cuarteles les llamaron putas y no las ofendieron
Porque venían de un bosque de sinónimos alegres:
Minas, Grelas, Percantas, Cabritas, Minones, Gurisas, Garotas, Zipotas, Viejas, Chavalas, Señoritas ...
Hasta que ellas mismas escribieron la palabra Compañera en todas las espaldas y en los muros de todos los hoteles
Porque las mujeres de mi generación nos marcaron con el fuego indeleble de sus uñas la verdad universal de sus derechos.