Monday, September 10, 2007

Blanco y negro


Hay momentos en los que quisiera ver las cosas en blanco y negro.
O sea, ver más claro, despejar lo accesorio, hacer surgir lo esencial, relegar para otro día los matices, la duda, la vacilación, la perplejidad. Recuperar lo principal, lo elemental, lo imprescindible, lo necesario.
O sea, lo obligatorio. Será por eso que el perfil de un bloggero venezolano me hizo sonreir y hasta un poquito de envidia me provocó. Dice así, sin escalas en el espectro luminoso:
“Soy Comunista, Bolivariano, Chavista, Marxista, Leninista, Guevarista, Fidelista, Zapatista, Martiano, Robinsoniano, Zamorano, Allendista, Sandinista, Revolucionario 100%”.

Para evocar este 11 -gris, llovizna fina- desde el que vengo dividida, de donde traigo dolor y nostalgia, nada mejor que una foto en blanco y negro. Para ‘re-cordar’, para derrotar la(mi) indiferencia, la(mi) ligereza, el(mi) olvido.
O sea, el(mi) abandono.


Señores y señoritas
en esta gran circunstancia
voy a dejarles constancia
de una traición infinita
que consumó la maldita
canalla del carnaval
contra la fuerza leal
del cuerpo de cinco emblemas
Que vivían los problemas
de la razón popular

Un rio de sangre corre
por los contornos del mundo
y un grito surge iracundo
de todas las altas torres

No habrá temporal que borre
las manos de la injusticia…

(Rodríguez y Recabarren, Violeta Parra)

Wednesday, September 05, 2007

Las viejas putas


Estas son historias de viejas putas. Copi es una vieja puta. También hay historias de viejas no putas. En fin, no más putas que usted y que yo. Copi no es una vieja puta. Copi es un universo tornasolado e irisado. Como usted y como yo. En fin, no sé usted, pero yo, sí. Bueno, como es el lado vieja puta de Copi el que aquí nos interesa especialmente, digamos que Copi es una vieja puta muy inteligente, muy fina, muy sorprendente, muy decadente, muy lúcida y, lo cortés no quita lo valiente, bastante implacable, hay que decirlo.
Cavanna
(Las viejas putas, Anagrama 1982)