Friday, December 22, 2006

Cierre por Inventario
Mis amigos y amigas hacen balances, resumen aciertos y sopesan tropiezos, ordenan, reorganizan, desechan y abren sus brazos a nuevos viajes. Se reincorporan a lo que comienza otra vez, con la voluntad renovada. Parece que todas y todos, cual más cual menos, revisan, desclasifican, archivan, programan, extienden sobre su mesa las cartas del año viejo y las barajan con destreza para nuevas partidas…Mientras, yo busco la forma de cerrar para abrir mis brazos, como ellos, como ellas. Faltan pocos días para que se cumpla el plazo oficial de cierre de inventarios. Estoy algo asustada, porque tengo algunas deudas pendientes y muchas cuentas perdidas... Quiero una prórroga, sólo un poco más de tiempo, estoy dispuesta a declararlo todo.

Monday, December 11, 2006

El General tiene quien le escriba













Domingo 10 de diciembre
Día Internacional de los Derechos Humanos.
Alguien entendió que mi post anterior era prácticamente un lamento a la muerte del dictador. Entonces, luego de una discusión inconducente, comprendí que ese alguien no tenía dificultades de lectura, sino que era yo quien no había sabido decir lo que quiso decir. Suele ocurrir. Sin más trámites, van otras letras para acoger las críticas y enmendar la pluma.
Alejandra, en la foto, es hija de Alejandro Parada, detenido-desaparecido en el años 1975, que sólo alcanzó a ver la barriga de Angélica, su mujer, hinchada de su semilla. El domingo estuvimos ahí, expresando a puro grito lo que el poema de Mario Benedetti sabe decir sabiamente... así que aquí va 'A la muerte de un canalla', de Mario Benedetti, que hoy me envió Christian Reyes:
OBITUARIO CON HURRAS
Los canallas viven mucho, pero algún día se mueren
Vamos a festejarlo,
vengan todos
los inocentes
los damnificados,
los que gritan de noche
los que sueñan de día
los que sufren el cuerpo
los que alojan fantasmas
los que pisan descalzos
los que blasfeman y arden
los pobres congelados
los que quieren a alguien
los que nunca se olvidan
vamos a festejarlo
vengan todos
el crápula se ha muerto
se acabó el alma negra
el ladrón
el cochino
se acabó para siempre
hurra
que vengan todos
vamos a festejarlo
a no decir
la muerte siempre lo borra todo
todo lo purifica
cualquier día la muerte no borra nada
quedan siempre las cicatrices
hurra
murió el cretino
vamos a festejarlo
a no llorar de vicio
que lloren sus iguales
y se traguen sus lágrimas
se acabó el monstruo prócer
se acabó para siempre
vamos a festejarlo
a no ponernos tibios
a no creer que éste
es un muerto cualquiera
vamos a festejarlo
a no volvernos flojos
a no olvidar que éste
es un muerto de mierda

Tuesday, December 05, 2006

En esta tarde gris


‘El barón’ tenía sus laberintos. Siempre se resistió a cantarla en público y eso no le llamó la atención a nadie porque ya se sabía que no le gustaban los temas muy extensos. Así que ‘pasó piola’, pero su negativa ocultaba otro motivo. A pesar de todo lo intentó varias veces, pero la emoción podía más y no lo dejaba continuar. Al final abandonó y nunca se supo qué tormentos le traía la letra de este tango que, con un quiebre en la voz, registró para el sello CBS, en febrero de 1963.
A mi padre le gustaban los tangos. Y a mi madre también. Solían bailar alguno en las fiestas familiares y él le iba… uno, u-no dos, uno y uno, cruzando la pierna, con el gesto lleno de humor y sensualidad, el paso acompasado, empujándola suavemente sobre el piso de madera en ‘el living’ de nuestra casa del sur. Ella conocía su modo personal, íntimo, de marcar los tempos de Troilo o Mariano Mores y adoraba la pasión ronca de Julio Sosa… ‘el barón’: ‘Ven…triste me decías, que en esta soledad, no puede más el alma mía…’. No recuerdo si mi padre escuchó a Piazzola, mi madre sí -en mi casa no le quedó más remedio- y no le gustó; y yo insistía torpemente con ‘Adiós Nonino’ o ‘Invierno Porteño’, en versiones del Sexteto Mayor,…o con otros en versiones de la Rinaldi o la Eladia Blásquez…nada. ‘Bonito’, me decía. Eso sí, le gustaba ‘Sur’, de Homero Manzi (letra) y fraseado con maestría por Goyeneche. Manzi la compuso cuando ya sabía de su muerte próxima; por eso el verso: ‘…ya nunca me verás como me vieras’, que sirve mucho para llorar cuando a una la abandonan. Mucho.
Dicen que los intentos más serios de fijar el origen de la palabra ‘tango’ apuntan al África y dicen que en la música no hay otra palabra que haya desatado tanta literatura. Dicen también que después, o quizás simultáneamente, fue una música y fue la danza para una música. Fue pasión y obsesión, amigos, café, tristeza, mujeres -de las buenas, habitualmente las madres, y de las malas, siempre las ‘minas’-; fue Buenos Aires, nostalgia, traición y pasión argentina y después francesa y después de todos. Dicen que una ilustración del mil ochocientos muestra un baile de ‘pareja suelta’ con el epígrafe: ‘El Tango’. Dicen que no era ése el verdadero tango, que ya hace mucho que no es posible concebirlo sin el cerco tendido por él en la cintura de ella, sin la pierna desnuda de ella en la cadera de él, sin la mirada clavada de él sobre los ojos fijos de ella, sin la mano de ella en la nuca de él, el aliento en el aliento,…tan tan!



“En esta tarde gris”(fragmento)
(letra de José María Contursi, música de Mariano Mores)

Qué ganas de llorar en esta tarde gris
En su repiquetear, la lluvia habla de ti…
Remordimientos de saber
Que por mi culpa nunca, vida,
Nunca te veré
Mis ojos al cerrar, te ven igual que ayer
Temblando al implorar de nuevo mi querer
Y hoy es tu voz que vuelve a mí
En esta tarde gris…